Calders

La primera emigración, en el tiempo, desde Moià se produce en el siglo XVI, cuando alrededor de 1566 Jaime Batlles, sacerdote moyanés, se marcha de rector a la parroquia de Sant Vicenç de Calders, pueblo cercano a Moià. Su hermano Juan le acompaña y se afinca definitivamente cuando se casa allí en Calders con Cándida Serra. De este matrimonio nacen varios hijos: Francisco, Pedro, Juana y Maria, que son los que en definitiva dejan las raíces Batlles en Calders y que perduran hasta nuestros días.

En 1587 Jaime compra un patio en Calders y en 1745 José Batlles es el propietario del Mas Comellas de Calders. En el catastro de Moià de 1769 aparece una casa de 4ª calidad en la calle de la Rectoría y Palau de Dalt que es propiedad de José Batlles, que vive en Calders. Todo ello nos da fe de este asentamiento en Calders (Barcelona).

Quizá esta rama de Calders sea la que más ha contribuido a dispersar el apellido Batlles por Cataluña, porque ha conseguido mantenerlo hasta la actualidad y es en los siglos XIX y XX cuando precisamente se producen las grandes revoluciones industriales y tecnológicas que favorecen las idas y venidas de gentes por todo el territorio.

Emigraciones