Evolución Lingüística del Apellido

Etimología

En cuanto a la etimología u origen de la palabra, los diccionarios etimológicos (Molí, Coromines) nos explican que el apellido que nos ocupa proviene del sustantivo catalán batlle, el cual a su vez procede del latín BAJÜLU, que significa, en catalán, 'bastaix', y en castellano, 'mozo de cuerda, ganapán, mozo de trabajo, mozo de esquina, de cordel, que lleva cargas de una parte a otra'. Ahora bien, este término latino, que originariamente significaba, pues, 'cargado materialmente', pasó a significar, en la época medieval, por metáfora, 'cargado de una función delegada por un superior'; en concreto, 'oficial encargado de administrar justicia en una villa o ciudad en nombre del rey o del señor feudal', es decir, una especie de juez; modernamente significa 'presidente de un ayuntamiento', es decir, alcalde. La palabra batlle ha tenido además otras acepciones, que no interesan a nuestro caso.

De aquí se deduce, pues, que la primera persona que llevó este apellido debía de tener el cargo de batlle (en castellano, baile) o alguna relación con ello.  

Pronunciación

En cuanto a la pronunciación de la palabra catalana procedente del bajulus latino, presenta tres variantes principales:

  1. La propia del Principado de Cataluña, que es batlle (es decir, después de los dos primeros sonidos o fonemas [ba], que no presentan ningún problema, viene un nexo consonántico que se describe como sonido lateral palatalizado y africado, agrupación bastante peculiar del catalán, y como último sonido viene la vocal neutra en el catalán oriental y una en el catalán occidental); 
  2. La propia del catalán meridional e insular, que és batle (es decir, después de los dos primeros fonemas, viene un nexo lateral no palatalizado y africado, y como último sonido una en las regiones meridionales y la vocal neutra en las Baleares); 
  3. La propia de la ciudad de Valencia, que és balle (es decir, después de los dos primeros fonemas, viene un sonido lateral palatalizado y no africado, y como último fonema una e). 

Pues bien, la primera de estas tres variantes (representada hoy por batlle y tal como la pronunciamos actualmente en Moià) es la que sin duda pronunciaban los primeros Batlles del linaje que estudiamos, ya que, siendo de la Cerdaña o del Moianès, pertenecían al Principado, y hablaban el catalán central. Así lo confirma Coromines  (DECLC, s.v.). 

Y aquí se impone una precisión: aunque en general el apellido en cuestión termina en s (Batlles), en el primer documento (véase libro, p. 11, ilustración que reproduce un fragmento del testamento del año 1494) tal s final no aparece. Por lo tanto, es lícito suponer que al inicio el apellido era Batlle y después se pluralizó. Notemos, además, que en dicho documento la última letra es una a, lo que confirma su pronunciación como vocal neutra.

Por otra parte, como explica el libro, al enraizarse el apellido en Valencia cambió su acento, pasando de palabra llana a palabra aguda (el primer documento con Batllés es de primeros del siglo XIX). 

Escritura

Y pasemos a la cuestión aparentemente más complicada, la escritura del apellido al que dedicamos nuestra atención, escritura o grafía que presenta muchas variantes. Digo aparentemente más complicada, porque en realidad es muy simple. En efecto, al pasarse del latín al catalán (y lo mismo cabe decir, mutatis mutandis, de las demás lenguas románicas), los escribas no tenían problemas de escritura para representar los sonidos que se correspondían en latín y en la lengua vernácula, pero sí tenían problemas cuando se trataba de representar sonidos romances no existentes en latín. Eso sucede, precisamente, con el nexo consonántico que, en el apellido Batlles, encontramos entre las dos vocales. En latín existía un fonema lateral (como en luna, palea), pero no un fonema lateral palatalizado (como en el catalán lluna, palla); por eso al empezarse a transcribir en catalán estos sonidos se producen vacilaciones (escribiendo, por ejemplo, una sola l, o bien ly, o bien yl, o también ll, que es la forma que al fin se impuso). Menos aún existía en latín un sonido o nexo lateral palatalizado y africado (africado, en este caso, quiere decir que antes de la ll hay una oclusión, que puede escribirse pero que también podría escribirse repitiendo la ll, tal como se practica en apellidos como Vall-llobera, porque de hecho la oclusiva se asimila al sonido siguiente).

La cuestión, pues, es la siguiente: los amanuenses antiguos no sabían como escribir el nexo intervocálico de la palabra Batlles, y por eso a lo largo de la historia lo vemos escrito de diferentes maneras: con una simple elle (que podemos interpretar como una elle geminada), con una seguida de elle e incluso con dos tes seguidas de elle. Además existe el problema de la última vocal, que, al ser neutra en catalán central, puede escribirse tanto con (que es lo que corresponde en este caso según su etimología) como con a.  La combinación de esas posibilidades nos da, pues, la variedad que aparece en los documentos del libro (y algún otro que en el libro no aparece, como es el caso de Battlles, que he visto en un testamento de 1680) y que configura la siguiente serie de grafías, por orden cronológico:

  • siglo XV: Balles (otros linajes), Balla (nuestro linaje) 
  • siglo XVI: Balles, Batlles, Batllas, Ballas 
  • siglo XVII: Balles, Batlles, Ballas, Battlles 
  • siglo XVIII: Batlles 
  • siglos XIX-XX: Batlles (pero en Valencia y en  muchos casos en Almería, desde primeros del siglo XIX, Batllés) 

Resumiendo, el significado del apellido que nos ocupa está bastante claro. Su pronunciación en el catalán del Principado ha sido constante, si bien con la probable evolución del singular al plural; en valenciano ha evolucionado a palabra aguda. En cuanto a la escritura, en los siglos XV-XVII ofrece las normales vacilaciones, que a partir del siglo XVIII quedan resueltas en una forma única: Batlles. A partir del siglo XIX se da la divergencia fónico-gráfica entre la forma del Principado, Batlles, y la valenciana, Batllés.

Josep Ruaix i Vinyet 
Moià, 9-IX-2000 

BIBLIOGRAFÍA CITADA  
BATLLÉS PUCHOL, Sebastián, Los Batllés en el tiempo, Valencia 2000.
COROMINES, Joan, Diccionari etimològic i complementari de la llengua catalana (DECLC), vol. 1, Barcelona 1980. 
MOLL, F. de B., Diccionari català-valencià-balear (DCVB), vol. 2, Palma de Mallorca 1975.

Historia